"Sus ondulados cabellos, humedecidos por la lluvia que caía, brillaban haciendo juego con sus ojos. Aquellos ojos color miel, que me miraban con una ternura incomparable, y sin una razón aparente. Y claramente, los nervios me comían por dentro cada vez que sus ojos se posaban en mí. Cada vez que su anatomía caminaba en alguna dirección cercana a mi posición. Sonreía, transmitiendo alegría. Sus ojos reflejaban la pureza de su ser. Y es que… ¿Cómo un chico podría ser tan increíble? Mis ojos no se despegaban de él. Mi corazón se aceleraba con cada mirada, con cada sonrisa. Sentía como mi respiración se cortaba al tenerlo cerca, seguida de respiraciones profundas. ¿Síntomas de enamoramiento? Imposible. No llevaba más que horas con él, o menos incluso… Pero él no era el típico chico. Definitivamente, él era especial. Y yo, de normal… Absolutamente nada. Entonces, su mirada se encontró con la mía, provocando en mi interior exactamente lo que temía… Y ahí fue cuando supe que me estaba enamorando de él..."
Así fue como me sentí...
♥ 21:18